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Didjeridoo
El
“didgeridoo”
es el nombre que algún europeo prefirió darle a este instrumento
al escuchar este sonido (didsheridu, sería fonetizado) emitido
por algún ejecutante. Su nombre original es Wolnga (uonga) o
Yiddaki (iiraki), dependiendo de la tribu que lo nombre y del
ritual o ceremonia que protagonice, se dice que tiene también mas
de 30 nombres en la cultura aborigen australiana, de donde es
proveniente. En el noroeste australiano, se realiza cortando
ramas de Eucaliptos ahuecadas y tiene una data de 40.000 años,
siendo el instrumento de viento mas antiguo del mundo. El
Eucaliptos es un árbol que abunda en Australia y tiene una
diversidad de cerca de 200 clases, así como las termitas que se
encuentran en esta región del mundo y que por millones anidan en
los troncos y ramas caídas. Estas ahuecan la madera de adentro
hacia fuera es por eso que la elaboración del instrumento casi no
tiene la mano del hombre. De cómo un aborigen logró soplar
una rama de Eucaliptos no hablaremos, pero desde ese momento hasta
la elaboración de músicas con estas ramas, imaginamos que mucho
agua ha de haber corrido. En la zona sur de Australia se
realiza este instrumento tambien en Bambú. En
la occidentalización de este instrumento, se ha comenzado a
realizar en distintos materiales,
tan distintos y disímiles como el plástico o PVC o el cristal,
el cáñamo, la pasta de aserrín, la cerámica, y distintos tipos
de maderas como el alce y el maguey o pita entre otras. En
diversas ocasiones, pensé si no estaríamos alterando de alguna
forma la verdadera esencia de este instrumento al hacerlo con
nuestras manos y trabajar los materiales con diversas herramientas
para lograr un determinado resultado. A decir verdad este era un
peso en mi conciencia y siempre pensaba en ello, hasta que hace
muy poco tiempo atrás tuve la oportunidad de conocer un músico
aborigen australiano, que en unas pocas palabras me ayudó a
liberarme de este condicionamiento diciéndome : “es el viaje lo
que importa y es el mismo viaje lo hagas con un material u
otro”...
LOS
DIDGERIDOO Y LOS MATERIALES EN LOS QUE LOS REALIZAMOS:
DIDGERIDOO
DE EUCALIPTOS En este material depende de varios factores
el sonido que puedas lograr, si es efectivamente un “eucaliptos
australiano”, lo que importa es saber cuando sacaron el madero
del lugar dónde yacía porque eso va a redundar en la cantidad de
madera que tenga y luego en su sonoridad. Es un instrumento cuya
nota esencial se la da su envergadura, siendo los mas largos mas
graves que los mas cortos, a la vez si la madera no estuvo
demasiado tiempo con las termitas va atener un grosor que lo va a
ser pesado para transportar, con sonido mas apagado y va tardar
mas en calentar lo suficiente para que el sonido sea el mejor que
se pueda lograr con él. También su sonido va a tener que ver con
la regularidad de la figura de la madera (por ej. Una rama toda
torcida no es igual que una rama de las mismas dimensiones pero
recta), con el período de estacionamiento, con la etapa de
limpieza interna realizada en la rama, con el tipo de Eucaliptos,
con la desembocadura que puede ser igual que la rama o abrirse
en forma acampanada, por el tamaño de la boquilla y el material
que la recubre (madera lijada, masilla, cera de miel de abeja,
calabaza, pasta de aserrín, etc) y, por último el sonido va a
tener directa relación con quien lo ejecute. De todas maneras
si el Eucaliptos esté ahuecado a mano de hombre, se puede lograr
que las paredes sean muy finas redundando en la mayor resonancia y
sonoridad del instrumento.
DIGERIDOO
DE BAMBÚ Este
material es tanto o mas propagado en el mundo que el eucalipto y
es debido a su excelente sonido, alta durabilidad, liviandad,
docilidad para ejecutar y el precio. Nosotros trabajamos el
bambú desde su verdor sopleteándolo
con fuego muy intenso, hasta llegar a un color marrón. De
esta forma le damos un “shock” de calor que favorece el secado
parejo del bambú así como su resistencia a posteriores cambios
de temperatura, este proceso debe hacerse con sumo cuidado porque
la caña de bambú puede literalmente explotar por la condensación
de calor dentro de sus paredes, es por eso que se realizan
orificios pequeños para que escape el suficiente calor. Lo
ideal sería continuar con el proceso de estacionado de la caña y
luego de haberla sometido a tan intenso y brusco cambio de
temperatura, permitir su estacionado por un período prolongado de
6 meses o de un año, también el bambú puede ser embebido en
distintos aceites que nutren a la madera, como puede ser el de
lino, o bien cubrirlo con cera virgen de miel de de abeja con un
paño, cuando aún está caliente para que se impregne en el poro
abierto por la alta temperatura a la que fue sujeta. A su
momento el bambú se sigue trabajando abriéndole los nudos por
dentro lo mas posible, esto redundará en la sonoridad del
instrumento. Finalmente se le realiza una boquilla para
comodidad del ejecutante, con cera virgen de miel de abeja . No
hay una medida fija para la boquilla ni para la envergadura del
didgeridoo, también se pueden trabajar distintas especies de
Bambú, preferentemente de un diámetro externo de unos 5 cm. Pero
hay especies del doble de este ancho y tienen un excelente sonido,
especialmente una gran resonancia. Lo mismo dicho para el
Eucaliptos vale para el Bambú, sólo que con mas rapidez se logra
la mejor performance y posee menor profundidad también, las
paredes no deben ser muy gruesas para obtener un buen sonido, pues
pueden ahogarlo. Nosotros también realizamos didgeridoos de
bambú ensamblando distintos grosores siendo bambúes angostos
para la embocadura y muy anchos para la desembocadura, estos son
de gran sonoridad y resonancia, así como fáciles de tocar dadas
sus dimensiones. Los bambúes están protegidos por dentro con
aceites o alcoholes o barnices o lacas dependiendo la ocasión y
por fuera están pintados generalmente o tallados, luego
barnizados o laqueados y por último atados en distintas partes
para darle una mayor seguridad a la madera. Gracias a este
proceso de cuidados en su realización ya hemos entregado a sus
diferentes dueños más de 500 didgeridoos de bambú con óptimos
resultados.
DIDGERIDOO
DE AGABE MAGUEY O PITA EL Maguey es una planta adorada por
antiguas civilizaciones, se la conoce también como ágabe, y
posee un crecimiento particular, luego de 11 años o mas la planta
da una flor que cumplirá las funciones de polinización y a su
vez, indica el comienzo del período de muerte de esa planta. El
tallo de la flor sale del centro de la planta con un diámetro de
40 o 50 cm y se va afinando hacia arriba; en su desarrollo el
tallo logra alturas de hasta 4 o 5 metros de promedio. Hace muy
poco en las sierras del Valle de Punilla tuve la oportunidad de
cosechar una pita de 10 metros de altura, la planta se debe
cosechar en un período posterior a la floración y polinización
y anterior a su muerte definitiva, de esta forma permitimos que
este proceso milenario se perpetúe. Una vez cosechada la planta
se va secando, tomando exteriormente la consistencia de una madera
blanda e interiormente como si fuese una madera gomosa o corchosa.
Cuando el tallo está seco se lo ahueca por dentro y se lo sella
con distintos materiales (pasta de aserrín, cola, lacas, aceites,
ceras) para aislar su sonoridad pues es un material muy poroso. EL
Didgeridoo de Maguey, por todo esto es una pieza bastante
singular, pues una planta que no abunda en regiones densamente
pobladas y aún así, requiere de ciertas condiciones como el
momento justo para poder ser un instrumento. Su sonoridad es
muy bella, dependiendo de la forma que fue trabajada y de sus
dimensiones, de los materiales que se utilicen para hacer el
aislamiento y de la boquilla, siendo todo favorable y hecho con
esmero el sonido es excelente, tiene gran resonancia, velocidad
para lograr el sonido y muy buen desempeño. Termina siendo un
didgeridoo de madera tan liviano o mas que el Bambú.
DIDGERIDOO
DE PASTA DE ASERRÍN La pasta de aserrín es una mezcla
compuesta de distintos materiales como pueden ser la cola
vinílica, el aserrín, el talco industrial y el papel. Trabajados
en forma de masa se logra una pasta de consistencia moldeable
siempre que esté húmeda, una vez seca, la pasta tiene la
consistencia de la madera. La pasta se aplica sobre moldes,
logrando distintos tipos de medidas y trabajando en formas de
capas finas o bloques de capas gruesas. Se puede utilizar un tubo
de molde o un globo de los largos o un tubo de cartón e ir
trabajando distintas capas hasta lograr el grosor deseado. Es un
material de alta durabilidad, dureza, y liviandad una vez seco. Su
sonido es bueno, y se lo puede decorar muy vistosamente.
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